Familia  León
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                  Manuel en "El Angliru"                                                               Fotografias       Videos 

12 de Julio de 2005. Martes. Voy a acometer por tercera vez la ascensión al Angliru. Ya lo hice los dos años anteriores y ya se sabe aquello de... “no hay dos sin tres”. También esta vez, como en los años anteriores, lo he decidido de repente… de un día para otro para no sugestionarme. Además aprovecharé ya para pasar unos días por Asturias sin rumbo prefijado. Son las 6,30 de la mañana y he salido acompañado de Chelo rumbo a Riosa, por Burgos, autovía del Camino de Santiago enlazando con la autopista a Oviedo hasta Pola de Lena donde tomo la carretera que cruza por Soterraña y el puerto del Cordal para llegar a Riosa sobre las 11 de la mañana, tras haber echo una sola parada en el trayecto para desayunar. Nos dirigimos a la pensión de Zoraida, donde ya nos habíamos alojado el año anterior. Somos muy bien recibidos y... lo primero que hago es elevar mi vista y contemplar "mi objetivo", el Angliru, adivinando, por ya conocidas y porque apenas se distinguen desde aquí abajo, sus impresionantes rampas y curvas de herradura. Sin más dilación me apresuro a ponerme el traje de “romano” para iniciar la ascensión y estar de regreso para la hora de la comida. Previamente ya hemos acordado con Zoraida en que tendré preparada una buena fabada para recuperar energías.

Preparo la bicicleta, compruebo presiones y funcionamiento general de la bici, un par de bidones de agua y una mochila pequeña en la que llevaré un cortavientos de manga larga para la bajada si es preciso, la cámara de fotos, vídeo, trípode pequeñín y algunos productos energéticos, pa “por si”. Me cuelgo al cuello el reproductor de mp3 y hago una prueba de funcionamiento para grabar sobre la marcha incidencias, anécdotas, impresiones, vistas y demás sensaciones que me permitan escribir este pequeño artículo sin que se quede nada en el tintero.

Comienzo la aventura y enseguida queda atrás el desvio a La Marina y El Rotellín. Día espléndido, mucho sol, temperatura excelente por ahora, otra cosa será dentro de unos minutos. Moderación desde el comienzo, se divisa a la izquierda y muy arriba la zona de la Cueña y Aviru. Estos primeros kms. los haré con tranquilidad y sin prisas guardando energías para más adelante puesto que ya conozco el terreno; voy sintiendo mucho calor y apenas llevo 1 Km. de ascensión. Más adelante y buscando con la mirada Viapará se divisa Grandiella al tiempo que dejo atrás el cruce que lleva a Dña. Juandi. Hay otras señales que indican las distancias a Avendilla 2,5, El Cabornín, 2,1 y Porció a 2,9 Km. Mantengo el pedaleo uniforme y me distraigo con la observación del paisaje. Estos primeros kms que ya tienen un desnivel entre el 7,5 y 8,5 %. calientan bien las piernas y tras una curva observo a mi derecha las rampas del Angliru, la cima de Soterraña frente a mí y abajo en el valle La Vega/Riosa. Cuando apenas se llevan 3 km se deja la carretera que lleva a Grandiella y se toma el desvio a la derecha para continuar hacia el Angliru. Tengo la sensación de que no voy fino, noto la respiración entrecortada y... ¡¡ostras...!! me doy cuenta de que soy un poco bruto y estoy subiendo con un 39x19 (ya me daba la sensación de que andaba un poco duro el pedaleo) y pensaba que lleva el platillo con 28x19 (equivalente a un 39x26) que era mi intención para no gastarme demasiado. En fin, a lo hecho... pecho; rectifico y ahora me siento más cómodo con el pedaleo controlando sobre una media de 8/9 por hora. En el Km 3 se indica un desnivel del 8,5% con un máximo del 10,30%.

Queda a la derecha el cruce de Burloñe y Santolaya y me encuentro en las proximidades de Viapará en un tramo en el que se allana bastante el recorrido. Volviendo la vista hacia el valle impresiona el espectáculo, muchos árboles, tablas verdes, montañas al fondo, mil gamas de colores en la montaña que se difuminan en la lejanía, paisajes de pintores, paisajes de acuarela. A ambos lados de la carretera crecen los helechos en esta zona por la que transita en estos momentos una bicicleta y un chalado (yo, claro). Observo detenidamente a mi izquierda en la lontananza un pico que tiene un gran parecido con el querido Isasa de mi tierra. El terreno se vuelve ahora bastante suave y puedo respirar con más tranquilidad cuando estoy llegando ya a la zona llana de Viapará y puedo recrearme en la contemplación del paisaje: casas esparcidas por el valle, la carretera por la que he subido, más abajo y más lejos Riosa, la ladera del Angliru en la que distingue a la perfección esa recta que surca la montaña hacia la izquierda tras las curvas de Les Cabanes, más arriba toda la zona de la Cueña Les Cabres y más arriba todavía y ya en el cielo los zig-zag de Aviru y Piedrusines. Estoy llegando a un aparcamiento de la zona del Area recreativa de Viapará y llaman mi atención dos señales de tráfico, una de prohibido circular a más de 40 Km/h. y la otra que indica pendiente 24 %. Pues nada Manuel, ya sabes, tranquilo y no pases de 40 Km/h. que esto está “chupao”. Hay coches parados a ambos lados de la carretera. Altitud de 683 m. en este lugar, poco desnivel y voy a aprovechar para detenerme y quitarme el casco antes del comienzo del infierno. Tras reanudar la marcha tranquilo y, como queriendo evadirme de lo que se me avecina, sigo con la vista a un coche que me ha adelantado hace un momento y sube muy despacio por la zona de Les Cabanes. Con un poco de suerte igual me lo encuentro "tirado" y echando humo más arriba.

Escondido tras una curva a la izquierda aparece ante mí lo que evidentemente es el comienzo del infierno como parece que me lo anuncian los cencerros de unas vacas que pastan en la cuneta. Una pendiente media del 13% y sin descanso alguno digno de tal nombre, aunque a algunos el 10% les parecerá un "falso llano", es lo que define a este muro inmenso que iniciamos con las rampas previas a Les Cabanes, donde durante unos 400 m. apenas si se baja del 19% y se alcanzan desniveles superiores al 20%. Tómalo con tranquilidad, Manuel, que queda mucho. P.K. 6; 717 m. altitud, 14,3%, cima a 6,5 km. “Horreur” , aquí ya toca a morir…, y ya he puesto el 28x23. En este primer repecho y con respiración ya muy entrecortada, veo a mi derecha otro valle en el que se divisa al fondo Oviedo. Hay que dar una pedaladita menos para ir mejor y busco la sombra que proyecta cada uno de los árboles y arbustos a la vez que pienso…¿y a quién se le ha ocurrido poner una carretera aquí?. .. En el asfalto quedan restos de algunas pintadas, pero no llegan a leerse. Circulo a 6,5 km/h. por este lugar; más pintadas en la curva a la izquierda… alicia..kelme..casta y otras que apenas se distinguen.. pero sí que se ve 100 m. más adelante el muro que se avecina y al que se llega… Les Cabanes, 400 m., 21,5%, mínimo 10,4%, 793 m.altitud. 28x26 al canto y a sufrir plus…; hacia mitad del muro y en la curva a la izquierda he tenido que meter el 28x30 para superar este infierno de curvas (cuidadín porque de vez en cuando me salta el piñón al levantarme del sillín), siento que me falta el aire y voy llegando ya al P.K. 7, 11,5% a la vez que la vista es más espléndida a medida que gano altura de forma descarada en cada pedalada, aunque quedan pocas ganas de ir observando este espectacular paisaje que yo definiría como.... "de pintores y poetas"… Cambio a 28x26 a la altura de un letrero que dice "Sonceo, 150 m, mínimo 10,8 máximo 21,2, Km 7,1, cima a 5,4", .. hay una fuentecilla a la derecha, bueno para la bajada si me acuerdo de parar. Voy a distraer un poco la atención, si puedo, observando la panorámica que tengo ante mí. Acabo se sobrepasar una buena rampa y por ahora tengo buenas sensaciones. Tras ese primer kilómetro al 14% los dos siguientes me devuelven un poco la moral que se quedaba con cada pedalada, ya que no superan el 12% de media y continúo con mi pedaleo regular, alternándolo sentado y levantándome en las zonas más duras procurando mantener un ritmo adecuado y soportable y reservando para lo que queda. Me adelanta un coche y por fín encuentro a alguien en bicicleta (de montaña), pero éste ya baja desde donde sea. Sigo observando el asfalto y las pintadas; aquí hay una que dice ..valiente… es evidente que no es para mí porque ya lleva tiempo escrita pero me la aplico… más adelante hay una más apropiada y que sí debemos aplicárnosla, creo yo que todos los que venimos aquí, y que dice… “inmaduros”, lo cual tiene bastante sentido no?... uyyyyy, voy a desconectar mi grabador porque llega una rampa impresionante y si estoy pendiente lo pasaré mal…

¡¡¡ Sos !!! He puesto el 28x30 y al levantarme del sillín he comprobado que me sigue saltando el piñón; lo he intentado varias veces con el mismo resultado y ya he comenzado a desmoralizarme pensando en la Cueña… como me lo haga allí, adiós…. Probaré mas tarde y varias veces para decidir, de momento sigo con ilusión a la altura ya del "P.K. 8, 938 m altitud, 12,5%, 4,5 km a la cima" y aquí también atravieso una zona con muchísimo desnivel donde voy regulando y las sensaciones siguen siendo buenas manteniendo las pulsaciones alrededor de 140 y la velocidad entre 6/7 por hora pero me estoy temiendo que el piñón del 30 no podré utilizarlo levantándome, cuando llego a la zona de "Llagos, altitud 1026 m, 220 m al 13,5% máximo". Mi pedaleo sigue regular y cada vez me acerco más al final. Otro letrero de "Llagos, altitud 1013?, 350 m, mín 11,1% máx. 13,3%". Tras dar la curva a la derecha un impresionante paisaje al que estaba dando la espalda queda a mi vista: muy abajo entre un poco de bruma se divisan varios pueblos y muy al fondo Oviedo, paisaje bucólico y de idilio; también se ve la zona de Viapará y yo… sufriendo aquí, casi trepando, y ... otra pintadita en el asfalto…”inmaduros”… otra vez…

En la zona de Les Picones volvemos a encontrarnos con el 20% sobrepasando ya el "P.K. 9, 14,1%, 3,5 km. cima". Sigue a mi derecha el valle con Oviedo al fondo, que lo intuyo pero no puedo mirar porque me desequilibro y me puedo caer. La respiración es pausada y voy con precaución. Este trayecto lo hago con el 28x26 y de vez en cuando pruebo el 30 con resultado negativo al levantarme del sillín, pero menos mal que sentado parece que va bien. Ya en "Les Picones, mín 12,8%, máx 15,4%" se ve enfrente y arriba al completo la impresionante Cueña, y ya queda menos. Me aproximo lentamente a la curva de Cobayos y a partir de aquí me voy a olvidar del grabador y me voy a centrar exclusivamente en lo que se me viene encima.

Al tomar la curva a la izquierda en Cobayos comienza la ascensión al cielo (y eso que el Km.6 decía una pintada “aquí comienza el infierno..”) Me he mentalizado de que tengo pasar la Cueña Les Cabres con el 28x30 y me he preparado para sufrir a tope un rato para vencer esta pared… Mi corazón se pone a 175 ppm y me concentro tan sólo en la siguiente raya de la carretera desde Cobayos, sentado, sin poder levantarme y a golpe de riñón sobre todo en la Cueña, sin desviar la vista de la carretera, obviando el paisaje porque te caes si lo miras, y sin mirar mucho hacia arriba para no ver lo que queda por llegar y nunca llega porque la bicicleta no avanza. Hay que concentrarse también en la posición a cada momento en la bicicleta procurando echar peso hacia delante con moderación cuando lo requiere el terreno para que no se levante la rueda delantera al agarrarte al manillar debido al esfuerzo y el desnivel y no pasándose tampoco para que no derrape la rueda trasera. A ratitos circulo por el vierteaguas de cemento que hay a la derecha ya que parece que se agarra mejor la bicicleta. A pesar de mis temores y del gran esfuerzo realizado me he sentido bien en todo el tramo de Cobayos y Cueña hasta el Aviru, manteniendo en el tramo más duro ("Cueña Les Cabres , 450 m., mín 16,2%, max 23,5%".. casi nada, no...?) una velocidad entre 4,7 y 5,5 Km/h y eso que más abajo había una señal de prohibido más de 40Km/h (...como se puede ver lo he respetado escrupulosamente, faltaría mas!!....), y, aunque a veces parece que la bicicleta se para y sientes que se detiene el tiempo se le va ganando terreno centímetro a centímetro a la Cueña. Sobrepasado este tramo en el que crees que ya ha terminado el calvario no puedes relajarte porque el desnivel no baja del 13%, tomando la curva de "La Muena, 13,2% max, 11,4% min., 200 m." aunque parece un auténtico descanso al lado de lo ya superado.
Se continúa trazando varias curvas de herradura y cuando ya te has repuesto algo del enorme esfuerzo realizado en la Cueña se acomete la zona de Aviru con desniveles superiores al 20% como indican lo dos letreros que hay en el tramo, uno en la recta algo deteriorado, verdoso, que anuncia un 20% y apenas se lee la longitud y otro en la curva que indica son 200 m, min.14,9 %, max 21,6% y cima 1 km. Esto parecía vencido ya por lo que quedaba, pero el desnivel nos trae a la realidad y dice que se ha de prolongar el esfuerzo y que cada vez las fuerzas están más mermadas. Pasada la zona y seguido de unas curvas se llega al tramo final de Piedrusines con desniveles cercanos al 19 %. Recuerdo que el año pasado lo subí con unos ciclistas catalanes y gallegos, y el que subía conmigo, por una mala pedalada tuvo que echar pie a tierra faltando apenas 20 m. para coronar, así que la concentración ha de seguir siendo enorme y debemos seguir pensando aquello que hemos escuchado más de una vez, de que “… hasta el rabo, todo es toro”.

Al fín consigo llegar a esa línea de horizonte que indica el final de la dura ascensión, con 160 pulsaciones y tras 12,6 Km. de subida desde Riosa, de los que 7,1 km. que te suben al cielo son un auténtico infierno, como alguien lo escribió en el asfalto allí abajo en Viapará. Una vez llegado a este punto y ya superada la auténtica dificultad, un falso llano que se convierte en un suave descenso, me conduce a la explanada que domina el pico de La Gamonal.

Hay varios coches, turistas haciendo fotos como es de ritual y un rebaño de vacas en el que se entremezclan algunos caballos y yeguas “asturcones” con sus crías. Ha hecho mucho calor en el recorrido y he sudado de lo lindo, pero me va bien el calor y ahora me siento recompensado. Por fin pongo pie a tierra, me quito la mochila, tomo el primer trago de agua con tranquilidad de todo el recorrido, preparo mi cámara de fotos y de video e inmortalizo el momento y rápidamente a bajar, ya que es mi intención detenerme en varios puntos del descenso para tomar algunas fotografías y grabar videos.

Y ..... es en este momento cuando realmente me siento bien porque, independientemente del tiempo que me haya costado subir ya que no vengo aquí a competir conmigo mismo, me doy cuenta de que llevo tres años consecutivos venciendo el desafío de L'Angliru, que no es poco, y al que ya he incluido en mi calendario anual hasta ahora. ¿Volveré en el 2006?.... No lo sé, no me lo planteo de entrada. Si lo pienso, no vuelvo…. He de decidirlo “de hoy para mañana”, como hasta ahora, y así seguramente conseguiré el objetivo.

He recorrido muchas montañas míticas de los Pirineos, y otros muchos puertos entre los que hay duros, llevaderos, normales, inhumanos… pero este no entra en ninguna de estas categorías y nada tiene que ver con ellos. Lo definiré sencillamente como ¡IN-CREIBLE!. No sirve lo que lees y te cuentan, hay que vivirlo y sufrirlo y te convences de que cada ciclista que viene aquí tiene sus propias sensaciones, versión e historia que contar y me atrevo a asegurar, desde mi experiencia, que nadie exagera. Recuerdo ahora un artículo que leí de alguien que ya estuvo aquí y que decía más o menos… “aprovecha a disfrutar del paisaje que te ofrece el Angliru cuando corones o cuando bajes, porque al subir no tendrás ni tiempo ni ganas de hacerlo, solo desearás pasar el calvario cuanto antes...”.

De todas formas, si eres ciclista e incluso si no lo eres, acércate a L'Angliru, no te arrepentirás... ¡¡ o sí... !! dependiendo del medio que hayas elegido para subir. No te preocupes, al final lo arreglas con una buena fabada asturiana.

Decir por último que hay que tener mucha precaución en la bajada ya que es muy peligrosa con curvas muy cerradas y pendientes pronunciadas.

Incluyo en este artículo algunas de las grabaciones efectuadas en la ascensión y en las que me he apoyado para escribir este artículo.

 

 

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